El café americano es uno de los cafés más demandados y conocidos en el mundo. En España no tiene demasiada tradición, pero poco a poco vemos cómo se va instaurando en la cultura cafetera de muchas personas.

Es un tipo de café más suave y no tan concentrado en su sabor. Los más puristas de esta bebida podrían incluso tildarlo de un ‘un café aguado’. Y lo cierto es que no andan muy lejos de la realidad.

La forma más clásica de preparar el café americano es la compuesta por un expresso al cual le añadimos agua. Es la forma más correcta y la original. Ya que la leyenda del nacimiento de este tipo de bebida retrocede hasta la II Guerra Mundial, cuando unos soldados americanos, descontentos por el tipo de café italiano tan concentrado, le añadieron agua para suavizarlo.

También existe la posibilidad de prepararlo al viejo estilo de cafetera moka y de cafetera de filtro. Lo que no es una opción es prepararlo con la máquina de expresso dejándolo correr ya que a partir de los 27 segundos de extracción nos cae cafeína y amargor. El resultado será igualmente un café más aguado pero con un sabor más desagradable si usamos esta última opción.