El café natural es el tipo de café que se tuesta sin ningún tipo de añadido. Llega desde su origen en grandes sacos y se tuesta a grandes temperaturas. Eso sí, de forma vigilada, ya que grado de tueste puede influir en que afloren más o menos las propiedades del grano.

El torrefacto es un tipo de grano natural, pero al que se le añade en el proceso azúcar. Ese azúcar se tuesta con el café y crea una película alrededor del grano que lo vuelve más oscuro y duro.

Por último, el café mezcla es el conjunto de la mezcla de uno y otro granos. Normalmente en un porcentaje de un 70-80-90% de café y el resto de descafeinado.

No hay que confundir el café mezcla con el ‘blend’. El blend es una mecla de granos naturales que los torrefactores componen para crear el sabor único de su café. Además cada grano puede ser o robusta o arábica, siendo el de arábica mucho mejor en aroma y sabor.

Pero, ¿qué supone cada tipo de grano en la taza final?

El café natural es el que le da aroma y cuerpo a la taza. Si un buen grano, sobre todo de arábica, nos dará un resultado increíble. Mucho más si mezclamos buenos origines. El torrefacto le da al café un sabor más amargo, oscurece la crema y la bebida en general. Pues el café debe ser achocolatado oscuro, pero no negro al 100%.

Normalmente, por nuestra cultura cafetera el café mezcla es uno de los sabores que más agrada a la gente. Pero realmente, el torrefacto puede enmascarar un poco el sabor de los granos naturales.­­

En Cafés Macaibo tenemos un gran porcentaje de venta de café natural, pero mantenemos el café mezcla con la calidad más lata posible, debido a la fuerte demanda de este producto.